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La rueda del tiempo

junio 26, 2007

Esta puede ser la próxima saga literaria que devore. He leido muchas opiniones sobre este libro y su autor Robert Jordan y todas son buenas.

El argumento (sacado de la web de espejosdelarueda.org es el siguiente)

El argumento

El mundo creado por Robert Jordan en La Rueda del Tiempo es a la vez anterior y posterior al nuestro; mundo de reyes, reinas y Aes Sedai, mujeres capaces de explotar y blandir el Poder Único, el que hace girar la rueda e impulsa al universo. Mundo donde se libra a diario una guerra entre la Luz y la Sombra.

En el momento de la Creación, el Creador expulsó al Oscuro del mundo del género humano, pero hace más de tres mil años que los Aes Sedai, por aquel entonces hombres y mujeres, penetraron sin saberlo en aquella prisión situada fuera del tiempo. El Oscuro pudo rozar el mundo durante un tiempo sembrando el caos y la destrucción, hasta que se consiguió sellar el agujero, pero como venganza la mancha del Oscuro cayó sobre el Saidin, la mitad masculina del Poder Único. Poco a poco fue enloqueciendo hasta el último Aes Sedai varón, y durante el Desmembramiento del Mundo se destruyó la civilización entera, elevándose las montañas y hundiendo las tierras bajo los mares.

Ahora el título de Aes Sedai sólo lo llevan las mujeres, pues tan sólo la mitad femenina del Poder, el Saidar, permanece impoluta. Bajo el mando de la Sede Amyrlin y divididas en siete Ajahs, gobiernan la gran ciudad insular de Tar Valon donde se encuentra su Torre Blanca. Obedecen los Tres Juramentos fijados a sus huesos a través de la Vara Juratoria: no pronunciar ninguna palabra que no sea cierta, no fabricar armas con que puedan matarse los hombres entre sí, y no usar jamás el Poder Único contra otros, a menos que sea contra Engendros de la Sombra, o en el momento supremo de defender su vida, la de su Guardián o la de otra hermana.

Siguen naciendo hombres capaces de aprender a encauzar el Poder, o lo que es peor, hombres que un día u otro, quieran o no, lo encauzarán. Condenados a la locura, la destrucción y la muerte, estos hombres son perseguidos por las Aes Sedai, amansados y aislados del Poder a perpetuidad para bien del mundo. No hay ningún hombre que se someta a ello voluntariamente, e incluso los que sobreviven a la caza suelen morir al poco tiempo.

Por espacio de tres mil años, y del nacimiento y caída de varias naciones e imperios, nada ha suscitado tanto temor como un hombre con la facultad de encauzar. Pero esos mismo tres mil años también han conocido las Profecías del Dragón: que las ataduras del Oscuro se debilitarán y volverá a tocar el mundo; que el Dragón, aquel que lo encerró en su prisión, renacerá para enfrentarse por segunda vez a la Sombra. Nacerá un niño a la vista de Tar Valon, en las laderas del Monte del Dragón, y ese niño crecerá hasta convertirse en el Dragón Renacido, única esperanza de la humanidad en el Tarmon Gai’don, la Última Batalla: un hombre capaz de encauzar… Que la Luz se apiade de todos nosotros.

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Categorías:Literatura
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